cuando los árboles caen y estoy yo abajo,
no logro captar la realidad.
plasmada entre versos, idealizada.
evitando el dolor, sólo quedo mirando.
pero cuando en sus raíces siento la humedad,
veo que el dolor ha llegado
me hunde en la tierra
y cada vez más adentro.
sé que luego no podré ni respirar,
tu mirada llena de acerbo terminará por enterrarme viva.
la luz se hará mínima,
y (al fin) te desvanecerás.
el arbol morirá encima de mí
esperando el renacer a la siguiente mañana,
y si tu amor no llega, a la siguiente.
Y si no llega jamás, la muerte.



